c. 1451–1506 Navegante
Cristóbal Colón
Se equivocó en el tamaño de la Tierra, los sabios que le decían que no tenían razón, y aun así cambió la historia por tropezar con un continente.
- Nació
- c. 1451, Génova, probablemente
- Murió
- 20 de mayo de 1506, Valladolid
- Cuatro viajes
- 1492, 1493, 1498 y 1502
- Su error
- Calculaba la Tierra un tercio más pequeña de lo que es
- Su tumba
- El ADN apunta a los de la catedral de Sevilla; Santo Domingo no deja analizar los suyos

Quién fue
Casi con seguridad genovés, hijo de un tejedor, marino desde joven en el comercio del Mediterráneo y del Atlántico. Vivió años en Portugal y en Madeira, aprendió allí la navegación oceánica y desarrolló una idea: que Asia estaba lo bastante cerca por el oeste como para llegar navegando. Los expertos portugueses primero, y los castellanos después, calcularon la distancia y le dijeron que no. Tenían razón: la Tierra es mucho mayor de lo que él sostenía, y un viaje directo a Asia por el oeste habría matado a la tripulación de sed mucho antes de llegar.
Lo que le salvó fue que había un continente entero donde él creía que estaba Japón. Tras años insistiendo, obtuvo en abril de 1492 las capitulaciones de Santa Fe, que le concedían el título de almirante, el gobierno de lo que descubriera y un diezmo de lo que produjera. Zarpó de Palos el 3 de agosto y tocó tierra el 12 de octubre.
Por qué se le recuerda
Porque a partir de ese día dos mundos que llevaban milenios separados quedaron conectados de forma permanente. Hizo cuatro viajes en total y recorrió el Caribe, la costa de América Central y la desembocadura del Orinoco, que le pareció tan caudalosa que dedujo —correctamente— que allí había un continente, aunque nunca aceptó que no fuera Asia.
Como gobernante fue un desastre. Las quejas de los colonos y el trato a los indígenas llevaron a la corona a enviar un juez, Francisco de Bobadilla, que en 1500 lo destituyó y lo mandó de vuelta a España encadenado. Recuperó parte de la fortuna pero nunca los poderes de gobierno, y sus herederos pleitearon con la corona durante décadas.
Murió en Valladolid en 1506, rico y amargado. Sus restos viajaron de Valladolid a Sevilla, de allí a Santo Domingo, de allí a La Habana y de vuelta a Sevilla, En 2024, un equipo de la Universidad de Granada anunció, tras veinte años de análisis de ADN, que los huesos de la catedral de Sevilla son los suyos; el trabajo se presentó en un documental y todavía no se ha publicado para que otros lo revisen. Santo Domingo sigue reclamando los que guarda y nunca ha dejado analizarlos.
Para seguir leyendo
Dónde aparece en la línea del tiempo
Vivió a la vez que
Fuentes: Archivo General de Indias — PARES · Biblioteca Nacional de España



