c. 1400–1468 Impresor
Johannes Gutenberg
Resolvió cómo fabricar en serie miles de letras de metal idénticas, y con eso multiplicó por mil la velocidad a la que un texto se podía copiar.
- Nació
- c. 1400, Maguncia
- Murió
- 1468, Maguncia
- Su invento
- El punzón, la matriz y el molde ajustable: tipos idénticos en serie
- La Biblia de 42 líneas
- Hacia 1455, unos 180 ejemplares. Se conservan 49
- Cómo acabó
- Perdió el taller en un pleito con su prestamista en 1455

Quién fue
Orfebre de Maguncia, de familia acomodada. Pasó unos años en Estrasburgo metido en negocios que acabaron en pleito —uno de ellos, la venta de espejitos a peregrinos— y volvió a su ciudad a mediados de siglo con un proyecto caro y secreto. Para financiarlo pidió dinero prestado a Johann Fust, y ese préstamo acabó costándole el taller: en 1455, en pleno trabajo, Fust le demandó, ganó el pleito y se quedó con la imprenta y con los tipos.
Murió en 1468 sin fortuna, aunque no en la miseria: tres años antes, el arzobispo de Maguncia le había concedido una pensión vitalicia en forma de grano, vino y ropa. Su nombre no aparece impreso en ninguno de los libros que salieron de su taller.
Por qué se le recuerda
Porque resolvió el problema de fondo, que no era imprimir. Imprimir con planchas de madera se hacía en China desde el siglo VIII, y con tipos móviles de barro desde el XI. El obstáculo era fabricar miles de piezas idénticas, deprisa y baratas. Su solución fue un sistema: un punzón de acero con la letra grabada, que se golpea sobre cobre para obtener una matriz, y una matriz que se coloca en un molde de anchura ajustable del que salen tipos iguales en serie. A eso añadió una aleación de plomo, estaño y antimonio que funde a baja temperatura y no encoge al enfriarse, y una tinta de base oleosa que se agarra al metal.
Con ese equipo imprimió hacia 1455 una Biblia de dos volúmenes y cuarenta y dos líneas por columna, de la que se hicieron unos ciento ochenta ejemplares. Se conservan cuarenta y nueve, completos o en parte. Están hechas para parecer manuscritos: la letra imita la caligrafía gótica de los copistas y las capitulares se pintaron a mano después.
En cuarenta y cinco años había imprentas en más de doscientas cincuenta ciudades europeas y se habían impreso millones de ejemplares. Sin eso, las noventa y cinco tesis de Lutero habrían sido un papel clavado en una puerta.
Para seguir leyendo
Dónde aparece en la línea del tiempo
Vivió a la vez que
Fuentes: Biblioteca Nacional de España · The British Library



