1840–1926 Pintor
Claude Monet
Pintó el mismo montón de paja, la misma catedral y el mismo estanque decenas de veces, porque lo que le interesaba no era el objeto sino la luz.
- Nació
- 14 de noviembre de 1840, París
- Murió
- 5 de diciembre de 1926, Giverny, Francia
- El nombre
- «Impresionistas» salió de la burla de un crítico en 1874
- Sus series
- La catedral de Ruan, más de treinta veces desde la misma ventana
- Giverny
- Unos 250 cuadros de un estanque que él mismo mandó construir

Quién fue
Se crió en Le Havre, donde empezó haciendo caricaturas por encargo. Un pintor local, Eugène Boudin, le convenció de salir a pintar al aire libre, cosa que a mediados del XIX era rara: se pintaba en el taller, a partir de apuntes. La aparición del tubo de pintura de estaño, que permitía llevar el óleo encima sin que se secara, hizo posible lo que él y sus amigos querían hacer.
Pasó años de verdadera pobreza. En 1874, un grupo de pintores rechazados una y otra vez por el Salón oficial montó su propia exposición en el estudio del fotógrafo Nadar. Monet colgó allí una vista del puerto de Le Havre al amanecer titulada Impresión, sol naciente. Un crítico llamado Louis Leroy escribió una reseña burlona usando esa palabra: si aquello era una impresión, aquellos eran los impresionistas. El insulto se quedó como nombre.
Por qué se le recuerda
Porque llevó una idea hasta el final. Si lo que se pinta no es la cosa sino la luz que llega de ella, entonces la misma cosa a distintas horas son cuadros distintos. De ahí salieron sus series: los almiares, los álamos, la fachada de la catedral de Ruan pintada más de treinta veces desde la misma ventana, la estación de Saint-Lazare llena de vapor.
Los últimos treinta años los pasó en Giverny, donde compró una casa, desvió un brazo de río y construyó un estanque con nenúfares y un puente japonés. Ese jardín fue su único modelo hasta el final: pintó unos doscientos cincuenta cuadros de nenúfares, cada vez más grandes y más disueltos, hasta los paneles de varios metros que dejó al Estado francés y que hoy se ven en la Orangerie.
Al final apenas veía. Las cataratas le cambiaron la percepción del color —sus telas de esos años tiran al rojo y al pardo— y se operó de un ojo en 1923, ya con ochenta y dos años. Murió en 1926, rico y reconocido, después de haber pasado media vida sin poder pagar el alquiler.
Para seguir leyendo
Dónde aparece en la línea del tiempo
Vivió a la vez que
Fuentes: Musée d'Orsay · Musée Marmottan Monet



