1746–1828 Pintor
Francisco de Goya
Empezó pintando escenas alegres para tapices y acabó cubriendo las paredes de su casa de monstruos. Se quedó sordo por el camino.
- Nació
- 30 de marzo de 1746, Fuendetodos, Zaragoza
- Murió
- 16 de abril de 1828, Burdeos, Francia
- Se quedó sordo
- En 1792, a los 46 años, por una enfermedad sin diagnóstico claro
- Los Desastres
- 82 grabados hechos entre 1810 y 1815. No se publicaron hasta 1863
- Las pinturas negras
- Pintadas en las paredes de su casa, sin encargo y sin enseñárselas a nadie

Quién fue
Hijo de un dorador de Zaragoza. Se abrió paso despacio: fracasó dos veces en las oposiciones de la Academia de San Fernando, se pagó un viaje a Italia y volvió a España a pintar cartones para la Real Fábrica de Tapices, es decir, modelos a tamaño real que otros convertían en tela. Son escenas de merienda, de juego, de gente joven al aire libre, y las pintó durante quince años.
Ese trabajo le abrió la corte. Llegó a pintor del rey en 1786 con Carlos III y a pintor de cámara con Carlos IV, el puesto más alto al que podía aspirar un pintor español. En el invierno de 1792 una enfermedad grave que nadie ha conseguido diagnosticar con seguridad le dejó sordo del todo, con cuarenta y seis años. A partir de ahí su pintura cambia.
Por qué se le recuerda
Porque inventó una forma de mirar el horror que no existía. Antes de él, la guerra en pintura era un general a caballo señalando el horizonte. En sus grabados de los Desastres de la guerra, hechos entre 1810 y 1815 sobre lo que vio en la guerra contra los franceses, no hay héroes ni banderas: hay cadáveres colgados de un árbol, mutilaciones, hambre, y pies de página secos como «Yo lo vi» o «No se puede mirar».
En 1814 pintó los dos cuadros del levantamiento de Madrid. En Los fusilamientos, el que va a morir abre los brazos, está iluminado por un farol en el suelo y tiene cara; el pelotón que dispara es una fila de espaldas sin rostro. Esa decisión —el verdugo anónimo, la víctima individual— es la que copiarán después Manet y, un siglo largo más tarde, Picasso.
Sus últimos años en España los pasó en una casa a las afueras de Madrid conocida como la Quinta del Sordo. Sin encargo ni destinatario, pintó las paredes de dos habitaciones con las llamadas pinturas negras: Saturno devorando a su hijo, el perro semihundido, la romería. No las enseñó a nadie. Se trasladaron a lienzo décadas después y hoy están en el Prado. Murió en Burdeos, adonde se había ido en 1824, incómodo con el reinado de Fernando VII.
Para seguir leyendo
Dónde aparece en la línea del tiempo
- 1759–1788Carlos III y la Ilustración españolaLlegó a pintor del rey en 1786, en la corte ilustrada que le dio de comer veinte años.
- 1808–1814El 2 de mayo y la Guerra de la IndependenciaEstaba en Madrid aquel día. Pintó los dos cuadros del levantamiento seis años después.
- 1814Goya inventa la pintura de denunciaPuso la cara en la víctima y la espalda en el pelotón, e inventó con eso la pintura de denuncia.
Vivió a la vez que
Fuentes: Museo Nacional del Prado · Real Academia de la Historia — Diccionario Biográfico



