1471–1528 Pintor y grabador
Alberto Durero
Entendió antes que nadie que el grabado no era una copia barata de un cuadro, sino una obra que podía viajar sola por toda Europa.
- Nació
- 21 de mayo de 1471, Núremberg
- Murió
- 6 de abril de 1528, Núremberg
- El Apocalipsis
- 1498: quince xilografías con la ambición de un retablo
- Su negocio
- Vendía sus propias estampas y pleiteó contra las copias
- El rinoceronte
- Lo grabó en 1515 sin haberlo visto, a partir de una descripción

Quién fue
Hijo de un orfebre húngaro instalado en Núremberg, que era entonces una ciudad de comercio y de imprentas. Se formó con el pincel y con el buril, y hizo dos viajes a Italia, en 1494 y en 1505, que le cambiaron la cabeza: volvió con la perspectiva, con el estudio de las proporciones del cuerpo y con la idea, muy italiana y nada alemana, de que un pintor es un intelectual y no un artesano.
Se retrató obsesivamente. En el autorretrato de 1500 se pinta de frente, con el pelo largo y la mano levantada, en la postura que la pintura reservaba a Cristo. Es un gesto arriesgado y deliberado: no está diciendo que sea Cristo, está diciendo que el que crea se parece al Creador.
Por qué se le recuerda
Por lo que hizo con el grabado. La xilografía y la talla dulce existían y se usaban sobre todo para estampas devocionales baratas. Durero llevó a esas planchas la ambición de un cuadro grande: su serie del Apocalipsis, de 1498, son quince xilografías de composición densísima, y estampas como Melancolía I o El caballero, la muerte y el diablo tienen la complejidad de una pintura de altar.
Y montó el negocio. Vendía sus estampas él mismo, mandaba a su mujer a las ferias, se pleiteó por las copias no autorizadas de un grabador veneciano. Un cuadro lo ve quien entra en la casa que lo tiene; una estampa se imprime cien veces y viaja. Durero fue el primer artista europeo famoso en vida en países que no había pisado.
Simpatizó con la Reforma. Cuando corrió el rumor de que Lutero había sido apresado tras la dieta de Worms, escribió en su diario un lamento pidiendo que Dios no permitiera que se perdiera aquel hombre. Otro grabado suyo, el rinoceronte de 1515, lo dibujó a partir de una descripción escrita: nunca vio el animal, la lámina se copió durante trescientos años y por eso todos los rinocerontes europeos tuvieron placas de armadura hasta bien entrado el siglo XVIII.
Para seguir leyendo
Dónde aparece en la línea del tiempo
Vivió a la vez que
Fuentes: The Metropolitan Museum of Art · Museo Nacional del Prado



