Ciencia
Zarpa el Beagle con Darwin a bordo
Un joven de veintidós años se embarca como acompañante del capitán en un viaje de dos años. Volvió cinco años después con otra idea de la vida.
- Fecha
- 27 de diciembre de 1831
- Duración prevista
- Dos años; duró casi cinco
- A bordo
- Darwin iba como acompañante del capitán

Qué pasó
El 27 de diciembre de 1831, tras dos intentos frustrados por el temporal, el bergantín Beagle zarpó de Plymouth para cartografiar las costas de América del Sur. A bordo iba Charles Darwin, de veintidós años, que no era el naturalista oficial sino el acompañante de mesa del capitán FitzRoy, preocupado por la soledad del mando.
El puesto no estaba pagado y su padre estuvo a punto de prohibírselo; lo convenció un tío. Darwin dormía en una hamaca colgada sobre la mesa de cartas, se mareó durante casi todo el viaje y pasó la mayor parte de aquellos cinco años en tierra, recogiendo fósiles, rocas y animales que enviaba a Inglaterra en cajas.
Por qué importa
Lo decisivo no fueron los pinzones de las Galápagos, cuya importancia solo entendió al clasificarlos ya en Londres, sino la acumulación de cosas que no encajaban: fósiles de mamíferos gigantes parecidos a los actuales pero extinguidos, especies que cambiaban ligeramente de una isla a otra, un litoral chileno que quedó más alto después de un terremoto que él mismo vivió.
Se embarcó como geólogo aficionado con un libro de Lyell en el equipaje y volvió convertido en un científico con reputación propia, ganada mientras estaba fuera. El viaje también le dejó una convicción moral: lo que vio de la esclavitud en Brasil le enfrentó con el capitán y no lo olvidó nunca.
Qué vino después
Regresó en 1836 y en menos de un año abrió el primer cuaderno sobre la transformación de las especies. Tardó más de veinte años en publicar: escribió un ensayo con instrucciones para que su mujer lo editara si él moría, y solo se decidió cuando en 1858 le llegó una carta de Wallace con la misma idea.
FitzRoy siguió otro camino. Fundó el servicio meteorológico británico, popularizó la palabra pronóstico y se enfrentó a las burlas de quienes consideraban imposible predecir el tiempo; creyente convencido, llevó mal el uso que su antiguo compañero de mesa había hecho del viaje. Se quitó la vida en 1865.
Lugar: Plymouth, Inglaterra · Ver en OpenStreetMap
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Mientras tanto, en el resto del mundo
Fuentes: Natural History Museum, Londres · Segundo viaje del HMS Beagle (Wikipedia)
