Filosofía y pensamiento
Locke: el poder viene de los gobernados y se puede retirar
Sostiene que nadie manda por derecho divino, que el gobierno existe para proteger la vida, la libertad y la propiedad, y que si falla se le echa.
- Los tres derechos
- Vida, libertad y propiedad, anteriores a cualquier gobierno
- Su herencia
- La Declaración de Independencia de 1776 usa su vocabulario
- Su contradicción
- Invirtió en la compañía que traficaba con esclavos

Qué pasó
John Locke publicó los «Dos tratados sobre el gobierno civil» a finales de 1689 —la portada lleva la fecha de 1690—, anónimamente y recién vuelto de un exilio en Holanda. Aunque salieron justo después de la Revolución Gloriosa y parecen justificarla, hoy se sabe que los escribió años antes, en plena crisis política inglesa, cuando defender aquello podía costar la cabeza.
El primer tratado demuele la idea de que los reyes descienden de Adán y mandan por derecho divino. El segundo construye la alternativa: en el estado de naturaleza las personas ya tienen derechos —la vida, la libertad y los bienes—, el gobierno se instituye por consentimiento para protegerlos, y si en vez de protegerlos los ataca, el pueblo puede disolverlo. Añadió, además, que lo que convierte algo en propiedad de alguien es el trabajo que ha puesto en ello.
Por qué importa
Porque casi todo lo que hoy suena a obvio en política sale de aquí: derechos anteriores al Estado, gobierno por consentimiento, separación de poderes, derecho de resistencia. La Declaración de Independencia de Estados Unidos usa su vocabulario casi literalmente, cambiando la propiedad por la búsqueda de la felicidad, y de ahí pasa a las constituciones del XIX.
También escribió un ensayo sobre el entendimiento humano en el que sostiene que no hay ideas innatas y que la mente empieza como un papel en blanco que la experiencia va escribiendo. Esa es la partida de nacimiento del empirismo británico, que llegará hasta Hume y despertará a Kant.
Hay una contradicción que conviene no esconder. El hombre que escribió que nadie puede ser sometido sin su consentimiento invirtió en la Royal African Company, que traficaba con esclavos, y participó en la redacción de las constituciones de Carolina, que daban al colono poder absoluto sobre sus esclavos. Cómo encajaba una cosa con la otra es una de las preguntas incómodas de la Ilustración.
Lugar: Londres · Ver en OpenStreetMap
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Mientras tanto, en el resto del mundo
Fuentes: Stanford Encyclopedia of Philosophy · The British Library
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