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Arte y cultura

Nace la Real Academia Española

Un grupo de eruditos reunidos en Madrid por el marqués de Villena se propone limpiar, fijar y dar esplendor a la lengua castellana.

Fundación
3 de agosto de 1713, Madrid
Fundador
Marqués de Villena
Lema
Limpia, fija y da esplendor
Primer diccionario
Diccionario de autoridades (1726-1739)
Nace la Real Academia Española
Fachada de la Real Academia EspañolaReal Academia Española · CC BY-SA 4.0

Qué pasó

El 3 de agosto de 1713, en el palacio madrileño del marqués de Villena, un grupo reducido de eruditos que llevaba semanas reuniéndose por afición acordó constituirse formalmente en academia. Tenían delante dos modelos: la Accademia della Crusca florentina y la Académie française. Felipe V les concedió el título de Real por cédula en octubre del año siguiente, y con él la protección que necesitaba una tertulia para convertirse en institución.

Eligieron como emblema un crisol al fuego con el lema «limpia, fija y da esplendor». El primer trabajo fue un diccionario, y decidieron hacerlo de una manera concreta: cada acepción se justificaba con una cita de un autor reconocido. Por eso se llamó Diccionario de autoridades y por eso tardó trece años en salir, entre 1726 y 1739. Después llegaron la ortografía, en 1741, y la gramática, en 1771.

Por qué importa

La Academia nació cuando la imprenta y la administración de un Estado extenso necesitaban una lengua escrita estable. Pero su método era menos autoritario de lo que sugiere su fama: al exigir una cita para cada significado, el diccionario no decretaba lo que la palabra debía querer decir, sino que mostraba lo que ya había querido decir en manos de quien escribía bien. Ese gesto descriptivo dentro de un proyecto normativo le ha permitido cambiar de criterio sin dejar de existir.

Fijó también una idea entonces práctica: una lengua repartida por continentes necesita un árbitro, porque si cada territorio norma la suya por su cuenta acaban siendo lenguas distintas. Trescientos años después, el español sigue siendo mutuamente inteligible de Tijuana a Buenos Aires, y esa unidad no es del todo espontánea.

Qué vino después

A lo largo del XIX y del XX fueron naciendo academias hermanas en los países americanos y en Filipinas, a las que se sumó ya en 2013 la de Guinea Ecuatorial, reunidas desde 1951 en una asociación conjunta. El cambio no fue cosmético: desde finales del siglo XX las decisiones sobre ortografía, gramática y diccionario se toman entre todas y las obras se publican como panhispánicas. La Academia dejó de mandar sola sobre una lengua que hace mucho que no es solo suya.

Tardó en abrir otras puertas: no hubo una académica de número hasta que Carmen Conde fue elegida en 1978 y leyó su discurso al año siguiente. Hoy la consulta del diccionario se ha desplazado casi por completo a internet, con cientos de millones de búsquedas al año, y discutir lo que la Academia acepta o rechaza se ha convertido en un género periodístico.

Lugar: Madrid · Ver en OpenStreetMap

Fuentes: Real Academia Española (Wikipedia) · Real Academia Española
Wikidata: Q11993457 · Revisado el 11/09/2026

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