Tecnología
La falsa alarma nuclear que Petrov no dio por buena
El sistema soviético anuncia cinco misiles estadounidenses en camino. El oficial de guardia decide que es un fallo, y acierta.
- Fecha
- 26 de septiembre de 1983
- La alarma
- Cinco misiles, que eran reflejos del sol en las nubes
- Conocido
- Secreto hasta los años noventa

Qué pasó
La madrugada del 26 de septiembre de 1983, el teniente coronel Stanislav Petrov estaba al mando en Serpujov-15, el búnker próximo a Moscú desde el que se vigilaban los satélites soviéticos de alerta temprana. Poco después de medianoche, el sistema anunció con la máxima categoría de fiabilidad el lanzamiento de un misil desde territorio estadounidense, y a continuación de cuatro más.
Su obligación era informar a la cadena de mando, que podía derivar en una respuesta nuclear en cuestión de minutos. Razonó dos cosas: que un primer ataque real no empezaría con cinco misiles sino con cientos, y que los radares de tierra no confirmaban nada. Lo comunicó como avería del sistema y esperó los veinte minutos que tardaría en saberse si se había equivocado.
Por qué importa
Era una avería. Los satélites habían confundido el reflejo del sol de septiembre sobre nubes altas con el fogonazo de un lanzamiento. Lo relevante es que el procedimiento no contemplaba la duda: pedía informar, no interpretar.
El momento no podía ser peor. Tres semanas antes, la Unión Soviética había derribado un avión de pasajeros surcoreano y la tensión con Washington estaba en su punto más alto en veinte años; unas semanas más tarde, un ejercicio de la OTAN llamado Able Archer sería interpretado en Moscú como posible tapadera de un ataque real. Cualquier confirmación aquella noche habría caído sobre un aparato dispuesto a creérsela.
Qué vino después
Petrov fue interrogado durante días y no recibió ni condecoración ni castigo: premiarlo habría equivalido a reconocer que el sistema era defectuoso. Se le reprochó no haber rellenado bien el diario de incidencias. Dejó el servicio poco después y trabajó en un empleo civil.
El episodio permaneció secreto hasta los años noventa, cuando lo reveló un general que había dirigido aquellas unidades. A partir de ahí, Petrov recibió premios internacionales y su nombre pasó a citarse en cualquier debate sobre automatización de decisiones críticas. Murió en 2017 en una ciudad de las afueras de Moscú, y la noticia tardó meses en conocerse fuera de Rusia.
Lugar: Búnker Serpujov-15, cerca de Moscú · Ver en OpenStreetMap
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Mientras tanto, en el resto del mundo
Fuentes: National Security Archive, Universidad George Washington · Incidente del equinoccio de otoño (Wikipedia)