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Guerras y conflictos

La batalla de Jutlandia

La mayor batalla naval de la Primera Guerra Mundial. Alemania hundió más barcos y aun así perdió: su flota no volvió a salir a mar abierto.

Fechas
31 de mayo y 1 de junio de 1916
Barcos
Unos 250 buques implicados
Efecto
La flota alemana dejó de disputar el mar del Norte
La batalla de Jutlandia
Map of the Battle of Jutland, 1916Grandiose · CC BY-SA 3.0

Qué pasó

El 31 de mayo de 1916 se encontraron en el mar del Norte unos doscientos cincuenta buques de las dos flotas más caras del mundo. Los británicos habían descifrado las comunicaciones alemanas y salieron de puerto antes que el enemigo, aunque una respuesta mal interpretada sobre el indicativo del almirante alemán hizo creer al mando británico que su rival seguía amarrado.

Primero chocaron los cruceros de batalla: los británicos perdieron dos que estallaron con casi toda su tripulación dentro. Después llegó el grueso de la flota británica y desplegó su línea cruzando por delante de la alemana, que se vio de pronto batida por un horizonte entero de fogonazos. El almirante Scheer ordenó dos veces una maniobra de giro simultáneo para escapar tras una cortina de humo y, aprovechando la noche, atravesó la retaguardia británica y se fue a casa.

Por qué importa

Alemania hundió más barcos y causó más muertos: catorce buques británicos frente a once alemanes, y unos seis mil marinos contra unos dos mil quinientos. Pero la investigación posterior encontró que buena parte de esas pérdidas era culpa propia: para disparar más rápido, las dotaciones británicas apilaban cargas de cordita en los pasillos y dejaban abiertas las compuertas antideflagración, de modo que un impacto en la torreta podía llegar hasta la santabárbara.

En lo estratégico no se movió nada, y eso equivalía a una victoria británica. El bloqueo que asfixiaba económicamente a Alemania siguió intacto, y la flota de alta mar apenas volvió a arriesgarse. La responsabilidad del mando británico se resumía en una idea que circulaba entonces: era el único hombre capaz de perder la guerra en una sola tarde, y por eso no podía permitirse jugarla.

Qué vino después

Berlín concluyó que la única arma naval que le quedaba era el submarino y volvió en 1917 a la guerra submarina sin restricciones, decisión que acabó metiendo a Estados Unidos en el conflicto. Su flota de superficie pasó el resto de la guerra fondeada, y el aburrimiento y las malas condiciones pudrieron la moral: cuando en octubre de 1918 se le ordenó salir a una última batalla de honor, las tripulaciones se amotinaron, y de aquel motín salió la revolución que derribó al káiser.

Entregada a los británicos, la flota alemana fue internada en Scapa Flow y allí la hundieron sus propias dotaciones en junio de 1919 para que no cayera en manos ajenas. Los pecios son hoy tumbas de guerra protegidas y una rareza industrial buscada: su acero, fundido antes de las pruebas nucleares atmosféricas, no tiene contaminación radiactiva y se ha empleado en instrumentos científicos de precisión.

Lugar: Mar del Norte, frente a Jutlandia · Ver en OpenStreetMap

Fuentes: Royal Museums Greenwich · Batalla de Jutlandia (Wikipedia)
Wikidata: Q156554 · Revisado el 11/09/2026

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