Política y estados
El armisticio del 11 de noviembre
A las once de la mañana del día once del mes once callan los cañones. Aquella mañana, sabiendo ya la hora, todavía murieron más de dos mil hombres.
- Fecha
- 11 de noviembre de 1918, a las 11:00
- Dónde
- Un vagón de tren en el bosque de Compiègne
- Aquella mañana
- Unas 11.000 bajas entre la firma y el alto el fuego

Qué pasó
En la madrugada del 11 de noviembre de 1918, en un vagón de tren estacionado en el bosque de Compiègne, la delegación alemana encabezada por el político civil Matthias Erzberger firmó el armisticio que ponía fin a los combates de la Primera Guerra Mundial. El alto el fuego no era inmediato: entraba en vigor a las once de la mañana, unas seis horas después de la firma.
Las condiciones no dejaban margen: entrega de armamento pesado, aviones y barcos, evacuación de los territorios ocupados, retirada al este del Rin y mantenimiento del bloqueo naval mientras se negociaba la paz. No era un acuerdo entre iguales, sino la constatación de que el ejército alemán ya no podía sostener el frente y de que el país estaba al borde de la revolución.
Por qué importa
Lo que ocurrió en esas seis horas de plazo se sigue estudiando como un caso extremo de inercia militar. Varios mandos ordenaron atacar hasta el último minuto, para ganar terreno, por prestigio o simplemente porque nadie mandó parar. Las estimaciones más citadas hablan de casi once mil bajas aquel último día, más de dos mil de ellas mortales, y la mayoría se produjo cuando ya se conocía la hora exacta en que terminaba la guerra.
El armisticio dejó además una ambigüedad que resultó venenosa. Como Alemania no fue invadida y el ejército volvió a casa en formación, se pudo sostener después que no había sido derrotada en el campo sino traicionada por los políticos que firmaron. Erzberger, uno de esos firmantes, fue asesinado por ultranacionalistas menos de tres años más tarde.
Qué vino después
La paz se negoció en Versalles a lo largo de 1919 sin presencia alemana en la mesa, y el bloqueo naval se mantuvo durante meses después del alto el fuego. El vagón de Compiègne se conservó como reliquia nacional francesa; en 1940, Hitler exigió que la rendición de Francia se firmara en ese mismo vagón y en ese mismo claro del bosque.
La fecha se convirtió en día de conmemoración en buena parte de Europa y en los países de la Commonwealth, con dos minutos de silencio a las once y la amapola roja como símbolo. En Estados Unidos, la jornada acabó reconvirtiéndose en un homenaje a todos los veteranos, no solo a los de aquella guerra.
Lugar: Bosque de Compiègne, Francia · Ver en OpenStreetMap
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Mientras tanto, en el resto del mundo
Fuentes: Imperial War Museums · Armisticio del 11 de noviembre de 1918 (Wikipedia)