Política y estados
El tratado de Saint-Germain desmonta Austria-Hungría
Un imperio de cincuenta millones de habitantes queda reducido a un país pequeño y alpino, con la unión con Alemania expresamente prohibida.
- Fecha
- 10 de septiembre de 1919
- Qué disolvió
- El Imperio austrohúngaro
- Cláusula clave
- Prohibición de unirse a Alemania

Qué pasó
El 10 de septiembre de 1919, en el castillo de Saint-Germain-en-Laye, el canciller socialdemócrata Karl Renner firmó por Austria un tratado que se limitaba a certificar por escrito algo ya consumado: Austria-Hungría había dejado de existir el otoño anterior, y sus pueblos habían proclamado sus propios Estados sin esperar permiso.
El texto fijó las fronteras de lo que quedaba: una república alpina de unos seis millones y medio de habitantes con una capital pensada para gobernar a cincuenta. De su antiguo territorio nacieron Checoslovaquia y buena parte del reino que sería Yugoslavia, y ganaron tierras Polonia, Rumanía e Italia, que se quedó con el Tirol del Sur y sus cerca de doscientos mil germanohablantes.
Por qué importa
El punto más discutido fue la prohibición expresa de unirse a Alemania y hasta de llamarse «Austria alemana», el nombre que el nuevo Estado se había dado a sí mismo y cuya unión con Berlín había votado su parlamento. La contradicción entre el principio de autodeterminación proclamado por los vencedores y su aplicación selectiva alimentó el argumento con el que Hitler justificaría la anexión de 1938.
El otro problema era económico. El imperio había sido un mercado interior con sus minas, sus fábricas, su puerto adriático y su granero húngaro, y de la noche a la mañana quedó troceado en países que levantaron aduanas entre sí. Austria sufrió una hiperinflación que en 1922 obligó a un rescate de la Sociedad de Naciones a cambio de control extranjero de sus cuentas.
Qué vino después
La república se hundió después en su propia guerra civil de 1934 y en un régimen autoritario, y en marzo de 1938 las tropas alemanas entraron sin resistencia.
Austria recuperó la independencia en 1955 mediante un tratado de Estado que exigía a cambio la neutralidad permanente, inscrita ese mismo año en su Constitución. En el Tirol del Sur, la minoría de lengua alemana pasó por la italianización forzosa del fascismo y por una campaña de atentados en los años sesenta antes de obtener un estatuto de autonomía que hoy se cita como modelo.
Lugar: Saint-Germain-en-Laye, Francia · Ver en OpenStreetMap
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Mientras tanto, en el resto del mundo
Fuentes: Encyclopædia Britannica · Tratado de Saint-Germain-en-Laye (Wikipedia)