Salud y epidemias
Una operación sin dolor en Boston: entra el éter
Un dentista dio a respirar éter a un paciente y un cirujano le quitó un tumor del cuello ante un anfiteatro lleno de médicos: el dolor dejó de ser parte de la cirugía.
- Cuándo
- 16 de octubre de 1846
- Dónde
- Hospital General de Massachusetts, Boston
- Inventor
- William T. G. Morton (mérito disputado por Jackson, Wells y Long)
- Paciente
- Edward Gilbert Abbott
- Cirujano
- John Collins Warren

Qué se inventó
El 16 de octubre de 1846, en el anfiteatro quirúrgico del Hospital General de Massachusetts, en Boston, el dentista William T. G. Morton hizo inhalar vapor de éter a Edward Gilbert Abbott, un joven pintor de casas. Cuando Abbott quedó insensible, el cirujano John Collins Warren le extirpó un tumor del cuello delante de médicos y estudiantes.
Abbott contó después que no había sentido dolor, aunque no había perdido del todo la conciencia. Warren anotó en su diario que había operado a un paciente bajo los efectos de la preparación del doctor Morton. La novedad no era el éter, conocido desde hacía siglos, sino el inhalador de Morton, que dosificaba el vapor, y la demostración ante testigos.
Quién lo inventó
Nadie se quedó con la invención sin pelea. Morton hizo la demostración, pero el químico Charles Jackson sostuvo que había sido él quien le habló de las propiedades del éter. Horace Wells, dentista de Connecticut, había intentado antes una demostración con óxido nitroso que fracasó en público. Y en Georgia, el médico Crawford Long había operado con éter en marzo de 1842, pero no lo publicó hasta 1849.
Morton intentó patentar el preparado en noviembre de 1846 con el nombre de «Letheon», que ocultaba que era éter corriente, y eso le enfrentó con buena parte de la profesión médica. Jackson y él pleitearon durante años por el mérito. La sesión de Boston se llevó la fama porque fue pública y se difundió de inmediato; el 16 de octubre se conoce desde entonces como el Día del Éter.
Qué cambió
Antes de 1846, la rapidez era la principal virtud de un cirujano: el paciente estaba despierto, sujeto por ayudantes, y muchas operaciones ni se intentaban. En pocos meses el éter se usaba en Londres y en París, y al año siguiente llegó el cloroformo. El médico Oliver Wendell Holmes propuso para el nuevo estado la palabra «anestesia».
Sin dolor, la cirugía pudo ser más lenta, más larga y más profunda. Faltaba otra pieza, evitar que las heridas se infectaran, que llegó con la antisepsia en las décadas siguientes. El anfiteatro de la demostración se conserva y se sigue llamando Ether Dome.
Lugar: Ether Dome, edificio Bulfinch del Hospital General de Massachusetts, Boston · Ver en OpenStreetMap
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Mientras tanto, en el resto del mundo
Fuentes: Massachusetts Historical Society: Ether Day, 16 October 1846 · Wood Library-Museum of Anesthesiology: Ether Dome illustration · Encyclopaedia Britannica: William Thomas Green Morton
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