1599–1660 Pintor
Diego Velázquez
Pintor de cámara de Felipe IV durante treinta y siete años. Pasó media vida en tareas de palacio y pintó poco más de un centenar de cuadros.
- Nació
- Junio de 1599, Sevilla
- Murió
- 6 de agosto de 1660, Madrid
- Pintor del rey
- Desde 1623 hasta su muerte, 37 años
- Obra conservada
- Poco más de un centenar de cuadros
- Las Meninas
- 1656. Sigue sin acuerdo sobre qué escena representa

Quién fue
Se formó en Sevilla en el taller de Francisco Pacheco, con cuya hija Juana se casó a los dieciocho años. Sus primeras obras son escenas de cocina con viejos, huevos friéndose y cacharros de barro pintados con una honestidad que llamaba la atención. A los veinticuatro años, un retrato de Felipe IV le valió el puesto de pintor del rey y no volvió a trabajar para nadie más.
Ser pintor de corte no era solo pintar. Fue ujier, ayuda de cámara, superintendente de obras y finalmente aposentador mayor de palacio, un cargo administrativo absorbente que le dejaba poco tiempo para el caballete. Hizo dos viajes largos a Italia, el segundo para comprar cuadros y esculturas para el rey, y allí pintó el retrato del papa Inocencio X que el propio papa calificó de demasiado verdadero.
Por qué se le recuerda
Por cómo pintaba, que es difícil de explicar y muy fácil de ver. De cerca, sus cuadros son manchas sueltas, pinceladas que no describen nada; a tres metros, todo se ordena en tela, en aire y en carne. Fue de los primeros en pintar no los objetos sino la luz que los separa, y por eso los impresionistas del XIX lo tomaron como precursor y Manet dijo de él que era el pintor de los pintores.
Y por Las Meninas, de 1656, que es probablemente el cuadro más comentado de la historia del arte. Muestra a la infanta con su séquito, al propio pintor ante un lienzo enorme que no vemos, y al fondo, en un espejo, a los reyes, que están donde estamos nosotros. Nunca se ha cerrado la discusión sobre qué escena representa exactamente, y esa es en parte la gracia.
Pintó además a los bufones y enanos de la corte con exactamente la misma dignidad y la misma atención que a los reyes, cosa insólita en su tiempo. Murió en 1660, un año después de haber conseguido por fin el hábito de la orden de Santiago, que le costó una investigación entera destinada a demostrar que pintar no era un oficio manual.
Para seguir leyendo
Dónde aparece en la línea del tiempo
Vivió a la vez que
Fuentes: Museo Nacional del Prado · Real Academia de la Historia — Diccionario Biográfico



