Tecnología
Las torres de las iglesias dan las horas con pesas
Una pesa que cae y un escape que la frena a golpes regulares: con ese tictac, la hora dejó de depender del sol y del agua y pasó a medirse con ruedas.
- Cuándo
- Finales del siglo XIII (hacia 1300)
- Dónde
- Iglesias y catedrales de Inglaterra e Italia
- Inventor
- Anónimo
- El más antiguo en marcha
- Salisbury, con noticia de 1386 (fecha discutida)
- Error
- Unos 15 minutos al día
Fecha aproximada: las fuentes dan un margen.

Qué se inventó
Hacia 1300 aparecen en torres y naves de iglesias de Inglaterra e Italia los primeros relojes movidos solo por pesas y ruedas. Una pesa colgada de una cuerda hace girar un tren de engranajes, y un escape de verga con foliot, una barra horizontal con pesos en los extremos que oscila a un lado y a otro, deja avanzar las ruedas diente a diente. Ese tictac es la novedad: convierte una caída continua en pasos iguales.
Los primeros no tenían esfera ni agujas. Tocaban una campana para marcar las horas de oración y de trabajo, y se desviaban en torno a un cuarto de hora al día, más o menos lo mismo que un buen reloj de agua.
Quién lo inventó
Nadie con nombre. Es un invento anónimo de artesanos que trabajaban para monasterios y catedrales. En 1271, el astrónomo inglés Robertus Anglicus escribió, comentando el tratado de la esfera de Sacrobosco, que los constructores de relojes intentaban que una pesa moviera una rueda que diera una vuelta exacta al día, pero que aún no lo conseguían. Pocos años después debieron de lograrlo.
Los registros aparecen muy seguidos, aunque no siempre está claro si aquellos relojes eran ya mecánicos: el priorato de Dunstable instala uno en 1283, la catedral de San Pablo de Londres en 1286 y la de Canterbury en 1292. En Milán, el reloj de la torre de San Gottardo daba en 1336 las veinticuatro horas con campanadas, una a la primera hora, dos a la segunda y así sucesivamente. El de la catedral de Salisbury, del que hay noticia en 1386, se presenta como el más antiguo que sigue funcionando, pero tanto esa fecha como cuánto queda del original se discuten.
Qué cambió
El reloj mecánico sacó la hora del cielo y del agua. Funcionaba de noche, con heladas y sin sol, y su campana la oía toda la ciudad. En el siglo XIV las ciudades empezaron a costearse relojes públicos, y el trabajo y el mercado se fueron ordenando por horas iguales en vez de por las antiguas, que se alargaban en verano y se acortaban en invierno.
Su precisión mejoró poco durante más de tres siglos, hasta que en 1656 Christiaan Huygens cambió el foliot por un péndulo y el error bajó de minutos a segundos al día.
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Fuentes: Universidad de Houston, The Engines of Our Ingenuity: The First Mechanical Clocks · Antiquarian Horological Society: cronología histórica de la relojería
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