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Los griegos meten el cielo en una caja de engranajes
Treinta ruedas dentadas que predecían eclipses y marcaban los Juegos: no se conoce nada tan complejo en más de mil años. Pasó dos milenios en el fondo del mar.
- Cuándo
- Hacia 100 a.C. (fecha discutida)
- Dónde
- Hallado en el pecio de Anticitera, Grecia
- Inventor
- Anónimo
- Qué se conserva
- 82 fragmentos con 30 engranajes
- Dónde está
- Museo Arqueológico Nacional de Atenas
Fecha aproximada: las fuentes dan un margen.

Qué se inventó
Hacia el año 100 a.C., algún taller del mundo griego fabricó una caja de madera de unos 33 por 18 centímetros con un mecanismo de bronce dentro. Al girar una manivela, unos treinta engranajes movían agujas sobre varias esferas: la posición del Sol y de la Luna, las fases lunares, un calendario de muchos años, las fechas de los juegos panhelénicos y, en la cara trasera, los eclipses que iban a llegar. Probablemente mostraba también los cinco planetas conocidos.
Se perdió en un naufragio frente a la pequeña isla de Anticitera, entre Creta y el Peloponeso. Unos pescadores de esponjas descubrieron el pecio en 1900, y en 1901 se sacaron de él estatuas, vasijas y unos bloques de bronce corroído. En mayo de 1902 el arqueólogo Valerios Stais vio que en uno asomaba una rueda dentada. Hoy se conservan 82 fragmentos en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas.
Quién lo inventó
Nadie con nombre. No hay firma ni documento que diga quién lo construyó ni dónde. Se han propuesto Rodas y Pérgamo, grandes centros de astronomía, pero ninguna hipótesis está probada.
La fecha de fabricación también se discute. Por la forma de las letras de sus inscripciones se ha situado entre 150 y 100 a.C.; en 2014, Christián Carman y James Evans, a partir del ciclo de eclipses que reproduce, llevaron el punto de partida de sus cálculos al año 205 a.C. El único límite seguro es el naufragio, en el siglo I a.C.
Qué cambió
Demostró que los griegos sabían traducir teorías astronómicas a ruedas dentadas con una finura que nadie creía posible en la Antigüedad. El historiador de la ciencia Derek de Solla Price, que lo estudió desde 1951, lo presentó en 1959 como un ordenador griego antiguo: una máquina que no mide, sino que calcula.
No se conoce nada de complejidad parecida hasta los relojes astronómicos de la Europa del siglo XIV. Desde 2005, las tomografías de rayos X han permitido leer miles de letras ocultas en el bronce y reconstruir casi todo su funcionamiento, aunque falta más de la mitad del aparato.
Lugar: Pecio de Anticitera, Grecia (donde se halló) · Ver en OpenStreetMap
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Mientras tanto, en el resto del mundo
Fuentes: Ministerio de Cultura de Grecia: The Antikythera Mechanism · Linda Hall Library: The Antikythera Mechanism
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