Política y estados
El pacto Antikomintern
Alemania y Japón se alían contra la Internacional Comunista. Italia se sumó un año después y así quedó formado el Eje.
- Fecha
- 25 de noviembre de 1936
- Firmantes iniciales
- Alemania y Japón; Italia en 1937
- Contradicción
- El pacto germano-soviético de 1939

Qué pasó
El 25 de noviembre de 1936, Alemania y Japón firmaron en Berlín el pacto Antikomintern. El texto público era corto y prudente: ambos gobiernos se comprometían a informarse mutuamente sobre las actividades de la Internacional Comunista y a colaborar en las medidas para combatirlas. No había cláusula de asistencia militar ni objetivos territoriales.
Un protocolo secreto añadía lo que de verdad importaba: si alguno de los dos países era atacado por la Unión Soviética, el otro no haría nada que pudiera beneficiar a Moscú, y ninguno firmaría acuerdos políticos con los soviéticos sin consentimiento del socio. Era menos una alianza que una declaración de a quién consideraban el enemigo común.
Por qué importa
El pacto unió por primera vez a dos potencias situadas en extremos opuestos del planeta bajo una etiqueta ideológica, y esa etiqueta resultó ser un instrumento diplomático muy eficaz: presentarse como barrera frente al comunismo permitió a Berlín y a Tokio ganar simpatías en gobiernos conservadores europeos que desconfiaban de ambos regímenes pero temían más a Moscú.
Italia se adhirió al año siguiente y abandonó poco después la Sociedad de Naciones, y después se sumaron otros Estados de la órbita alemana. De ese armazón salió el bloque que acabaría llamándose el Eje, aunque la alianza militar propiamente dicha no llegara hasta el pacto tripartito de 1940.
Qué vino después
La contradicción estalló en agosto de 1939, cuando Alemania firmó con Stalin un pacto de no agresión sin avisar a Tokio y en plena derrota japonesa frente al Ejército Rojo en la frontera de Mongolia. El gobierno japonés dimitió en bloque ante lo que consideraba una traición del socio con el que había definido su política exterior.
De aquel golpe salió una decisión estratégica de enorme alcance: Japón dejó de mirar hacia el norte, firmó un pacto de neutralidad con la Unión Soviética en 1941 y orientó su expansión hacia el sur y el Pacífico, en busca del petróleo y el caucho del sudeste asiático. Ese giro lleva directamente a Pearl Harbor y explica también por qué Moscú pudo trasladar tropas de Siberia a Europa en el invierno decisivo de 1941.
Lugar: Berlín, Alemania · Ver en OpenStreetMap
Relacionado
Mientras tanto, en el resto del mundo
Fuentes: Deutsches Historisches Museum · Pacto Antikomintern (Wikipedia)