Exploración
El ser humano pisa la Luna
Neil Armstrong y Buzz Aldrin caminan sobre la Luna mientras seiscientos millones de personas lo ven en directo por televisión.
- Alunizaje
- 20 de julio de 1969
- Tripulación
- Armstrong, Aldrin y Collins
- Fuera de la nave
- Unas 2 horas y media
- Audiencia
- Unos 600 millones de personas en directo

Qué pasó
El 20 de julio de 1969, el módulo lunar Eagle inició el descenso hacia el Mar de la Tranquilidad y el ordenador de a bordo empezó a lanzar alarmas de sobrecarga que nadie esperaba. Desde Houston, un controlador de veintiséis años decidió en segundos que podían ignorarse. Neil Armstrong tomó el mando manual para esquivar un cráter lleno de rocas y posó la nave con unos veinticinco segundos de combustible de margen.
Armstrong pisó la superficie unas horas después; en España era ya la madrugada del 21. Él y Buzz Aldrin pasaron unas dos horas fuera, recogieron 21 kilos de muestras y dejaron instrumentos, entre ellos un reflector que todavía se usa para medir con láser la distancia a la Luna.
Por qué importa
El programa Apolo nació de la competencia con la Unión Soviética, que llevaba la delantera desde el Sputnik y desde el vuelo de Gagarin. Llegó a consumir cerca del 4 % del presupuesto federal estadounidense y a emplear a más de cuatrocientas mil personas, la mayoría de ellas fabricando piezas que nunca vieron volar.
Su herencia técnica más duradera no fue el cohete. El ordenador de guiado obligó a comprar circuitos integrados en cantidades que hasta entonces no tenían mercado, y ese pedido ayudó a abaratar y consolidar una industria que acabó llegando a todas las casas. La segunda herencia fue visual: las fotografías de la Tierra vista desde fuera se convirtieron en símbolo del ecologismo naciente.
Qué vino después
Hubo cinco alunizajes más hasta diciembre de 1972; doce personas caminaron sobre la Luna y trajeron 382 kilos de muestras que todavía se estudian, con porciones deliberadamente sin abrir a la espera de mejores instrumentos. Después, medio siglo sin volver.
En la Casa Blanca había un discurso preparado por si los dos astronautas se quedaban varados en la superficie, con instrucciones para que el presidente llamara antes a sus viudas. Nunca se leyó. Las cintas originales de la telemetría de la misión, en cambio, se reutilizaron años después por falta de existencias, y las imágenes que hoy se ven proceden de copias.
Lugar: Cabo Cañaveral, Estados Unidos · Ver en OpenStreetMap
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Mientras tanto, en el resto del mundo
Fuentes: NASA — Apollo 11 Mission Overview · Smithsonian National Air and Space Museum