Política y estados
El Código de Hammurabi
El rey de Babilonia manda grabar en una estela de basalto 282 leyes con sus penas exactas, a la vista de todos. La ley deja de ser un secreto.
- Cuándo
- c. 1754 a.C.
- Quién
- Hammurabi, rey de Babilonia
- Contenido
- 282 disposiciones legales
- Dónde está
- Museo del Louvre, París
Fecha aproximada: las fuentes dan un margen.

Qué pasó
Hammurabi reinó en Babilonia durante cuarenta y dos años y, hacia el final, ordenó grabar en una estela de basalto de más de dos metros un conjunto de 282 disposiciones. No es la ley escrita más antigua que se conoce —hay códigos sumerios anteriores— pero sí la más completa y la mejor conservada. La estela se encontró en 1901 en Susa, adonde la habían llevado como botín de guerra, y hoy está en el Museo del Louvre.
El texto es sorprendentemente concreto: qué pasa si un albañil construye una casa que se derrumba, cuánto cobra un médico por una operación y cuánto pierde si sale mal, qué ocurre si un canal mal mantenido inunda el campo del vecino. Las penas dependen de la posición social del culpable y de la víctima, y del famoso «ojo por ojo» a veces se aplica la letra y a veces se sustituye por una multa.
Por qué importa
Lo revolucionario no es el contenido, es el soporte. Una ley grabada en piedra y expuesta en público es una ley que el juez no puede inventar sobre la marcha y que el súbdito puede invocar. El prólogo lo dice sin rodeos: se escribe para que «el fuerte no oprima al débil». Que se cumpliera o no es otra cuestión, pero la idea de que el poder está sometido a un texto conocido por todos nace aquí.
De esa idea salen, con muchos siglos de por medio, el derecho romano, las constituciones modernas y la costumbre de publicar las leyes en un boletín oficial.
Lugar: Babilonia (actual Irak) · Ver en OpenStreetMap
Quién está detrás
Para seguir leyendo
Mientras tanto, en el resto del mundo
Fuentes: Musée du Louvre — Colecciones en línea · British Museum — Ancient Mesopotamia
