Política y estados
La Carta Magna
Unos barones obligan al rey de Inglaterra a sellar un documento que lo somete a la ley. No era la primera carta de ese tipo, pero sí la que quedó.
- Fecha
- 15 de junio de 1215
- Dónde
- Runnymede, junto al Támesis
- Cláusulas
- 63; solo 3 siguen vigentes
- La idea
- El rey también está sometido a la ley

Qué pasó
Juan sin Tierra había perdido Normandía, subido los impuestos para recuperarla y perdido otra vez. Los barones se rebelaron, tomaron Londres y le presentaron un documento de sesenta y tres cláusulas en un prado junto al Támesis. La mayoría eran quejas concretas sobre herencias, bosques y peajes, pero dos cláusulas decían algo nuevo: que ningún hombre libre sería detenido ni desposeído sino por juicio de sus iguales y conforme a la ley del reino.
El rey la firmó y pidió al papa que la anulara diez semanas después, y el papa lo hizo. Pero se volvió a promulgar cuatro veces y acabó en el cuerpo legal inglés.
Por qué importa
No era una declaración de derechos humanos: protegía a los barones, no a los campesinos, y de las sesenta y tres cláusulas solo tres siguen vigentes hoy. Su fuerza está en el principio que dejó por escrito, que ningún rey había admitido antes: que el poder tiene un límite y ese límite es la ley.
Sobre esa idea se construyeron el parlamentarismo inglés, el habeas corpus, la Declaración de Independencia estadounidense y la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Eleanor Roosevelt llamó a esta última «la Carta Magna de toda la humanidad».
Qué vino después
La Carta Magna se reeditó y confirmó decenas de veces durante los siglos siguientes, y cada vez que un rey inglés necesitaba dinero del Parlamento volvía a salir a la mesa. En el siglo XVII, los juristas la usaron como arma contra los Estuardo, y de esa pelea salieron el habeas corpus y la Declaración de Derechos de 1689. Los colonos americanos la invocaron contra Londres, y varias constituciones estatales estadounidenses copiaron su lenguaje casi literalmente.
Lugar: Runnymede, Inglaterra · Ver en OpenStreetMap
Para seguir leyendo
Relacionado
Mientras tanto, en el resto del mundo
Fuentes: British Library · UK Parliament — Magna Carta