Política y estados
La Declaración Universal de los Derechos Humanos
Tres años después de la guerra, la ONU aprueba treinta artículos que fijan por primera vez unos derechos que corresponden a toda persona por el hecho de existir.
- Fecha
- 10 de diciembre de 1948
- Votación
- 48 a favor, 0 en contra, 8 abstenciones
- Contenido
- 30 artículos
- Récord
- El documento más traducido del mundo

Qué pasó
En la sesión nocturna del 10 de diciembre de 1948, en el Palacio de Chaillot de París, la Asamblea General aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos con cuarenta y ocho votos a favor, ninguno en contra y ocho abstenciones. Sus treinta artículos van de la prohibición de la tortura y la esclavitud al derecho a la educación, al trabajo y a un nivel de vida digno.
La redacción llevó dos años. La comisión la presidía Eleanor Roosevelt y en ella trabajaron el libanés Charles Malik, el chino Peng Chun Chang y el francés René Cassin, precisamente para que nadie pudiera despacharla como un texto occidental. El primer borrador lo escribió un funcionario canadiense, John Humphrey.
Por qué importa
Es la primera vez que se declara que los derechos de una persona no dependen de su Estado, su religión ni su origen, sino de su condición de ser humano. No es un tratado obligatorio, pero de ella salieron los pactos que sí lo son, decenas de constituciones y los tribunales regionales de derechos humanos.
Las ocho abstenciones dicen tanto como los votos. El bloque soviético lo consideró una injerencia en los asuntos internos; Sudáfrica no podía firmar un texto que hacía insostenible el apartheid; Arabia Saudí objetó los artículos sobre el matrimonio y sobre el derecho a cambiar de religión. Los puntos que se discutían entonces siguen siendo los que se discuten hoy.
Qué vino después
La idea era completar la declaración con un tratado vinculante, pero la Guerra Fría partió el proyecto en dos: un pacto de derechos civiles y políticos y otro de derechos económicos, sociales y culturales, aprobados en 1966 y en vigor una década más tarde. Aún se discute si los segundos son exigibles ante un juez.
El texto figura como el documento más traducido del mundo, con más de quinientas versiones. Su valor no está en que se cumpla, porque no siempre se cumple, sino en que existe un patrón común contra el que medir lo que hacen los gobiernos.
Punto de origen: Palacio de Chaillot, París · Ver en OpenStreetMap
Quién está detrás
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Fuentes: Naciones Unidas — Declaración Universal de los Derechos Humanos · ACNUDH — Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos
