Guerras y conflictos
La batalla de Lepanto
La flota de la Liga Santa derrota a la otomana en el mayor combate de galeras de la historia. Miguel de Cervantes perdió allí el uso de la mano izquierda.
- Fecha
- 7 de octubre de 1571
- Contendientes
- Liga Santa contra el Imperio otomano
- Escala
- Más de 400 galeras, unos 140.000 hombres
- Dato
- Cervantes fue herido allí y quedó manco de la izquierda

Qué pasó
El 7 de octubre de 1571, a la entrada del golfo de Patras, en la costa occidental de Grecia, la flota de la Liga Santa se enfrentó a la otomana. La Liga reunía a la Monarquía Hispánica, Venecia y el Papado, con Génova, Saboya y la Orden de Malta, y la mandaba don Juan de Austria, hermanastro de Felipe II, con veinticuatro años. En total combatieron más de cuatrocientas galeras y cerca de ciento cincuenta mil hombres entre soldados, marineros y remeros.
La batalla duró unas cinco horas y se decidió al abordaje. Seis galeazas venecianas, barcos más altos y cargados de artillería, deshicieron la línea otomana antes del choque. La galera capitana turca fue tomada y su almirante, Alí Pachá, murió en cubierta. La mayor parte de la flota otomana fue hundida o capturada, y miles de cautivos cristianos que remaban en ella quedaron libres.
Por qué importa
Lepanto rompió la idea de que la flota otomana era invencible en el Mediterráneo, y eso tuvo un peso enorme en un continente que llevaba décadas viendo avanzar al sultán. La noticia se celebró en toda la Europa católica, se pintó una y otra vez y dio origen a una fiesta religiosa que todavía existe.
Entre los soldados de la Liga estaba Miguel de Cervantes, que combatió enfermo y recibió dos arcabuzazos en el pecho y uno en la mano izquierda, que le quedó inutilizada. Años después seguía considerando aquella jornada la ocasión más alta que habían visto los siglos, y firmaba su orgullo con el apodo de manco de Lepanto.
Qué vino después
La victoria tuvo menos consecuencias de las que su fama sugiere. El Imperio otomano reconstruyó su flota en un solo invierno, Chipre, que había caído aquel mismo verano, no se recuperó, y en 1573 Venecia firmó por su cuenta una paz en la que renunciaba a la isla. La Liga se deshizo.
Lo que sí cambió fue el equilibrio: los dos imperios, con sus frentes abiertos en otros sitios, dejaron de disputarse el Mediterráneo en grandes batallas. Lepanto fue además el último gran combate de la historia librado casi solo con galeras de remo.
Lugar: Golfo de Patras, Grecia · Ver en OpenStreetMap
Quién está detrás
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Mientras tanto, en el resto del mundo
Fuentes: Armada Española · Museo Nacional del Prado — Colección

