1889–1951 Filósofo
Ludwig Wittgenstein
Regaló una de las mayores fortunas de Austria, fue maestro rural y jardinero, y escribió dos filosofías incompatibles entre sí.
- Nació
- 26 de abril de 1889, Viena
- Murió
- 29 de abril de 1951, Cambridge, Inglaterra
- Su herencia
- Renunció a una de las mayores fortunas de Austria
- Sus oficios
- Soldado voluntario, maestro rural, jardinero y arquitecto
- Sus dos libros
- El segundo refuta al primero, y los dos son decisivos

Quién fue
Hijo menor de un magnate del acero austríaco, creció en una casa por la que pasaban Brahms y Mahler. Tres de sus hermanos mayores se suicidaron: dos cuando él era un adolescente y el tercero en el frente, en 1918. Estudió ingeniería aeronáutica en Manchester, se interesó por los fundamentos de las matemáticas y acabó en Cambridge con Bertrand Russell, que en pocos meses pasó de tomarlo por un chiflado a considerarlo un genio.
Se alistó voluntario en 1914 en el ejército austrohúngaro y pidió los puestos más peligrosos. Terminó la guerra prisionero en Italia, con el manuscrito del «Tractatus» en la mochila. Al volver renunció a su parte de la herencia —una fortuna enorme— y se hizo maestro de escuela en pueblos de montaña, donde no le fue bien; después trabajó de jardinero en un monasterio y diseñó una casa para su hermana.
Por qué se le recuerda
Porque produjo dos filosofías distintas y las dos han sido decisivas. La primera, la del «Tractatus», sostiene que el lenguaje representa el mundo por compartir con él una forma lógica, y que los problemas filosóficos surgen de no entender esa lógica. Es uno de los libros fundacionales de la filosofía analítica, que ya había arrancado con Frege, Russell y Moore.
La segunda la escribió tras volver a Cambridge y consiste en gran medida en desmontar la primera. En las «Investigaciones filosóficas» sostiene que el lenguaje no es un espejo del mundo sino un conjunto de actividades, que el significado de una palabra es el uso que se le da, y que buscar la esencia de las cosas es el error de partida. Introdujo la idea de los juegos de lenguaje y el argumento contra la posibilidad de un lenguaje privado.
En las dos etapas defiende lo mismo sobre para qué sirve la filosofía: no para descubrir hechos nuevos, sino para deshacer los nudos que nos hacemos al hablar. Comparaba su tarea con enseñar a la mosca la salida de la botella.
Para seguir leyendo
Dónde aparece en la línea del tiempo
Vivió a la vez que
Fuentes: Stanford Encyclopedia of Philosophy · Wren Library, Trinity College, Cambridge



