1881–1955 Bacteriólogo
Alexander Fleming
Volvió de vacaciones, encontró un cultivo estropeado por un moho y en vez de tirarlo se paró a mirar por qué las bacterias habían muerto alrededor.
- Nació
- 6 de agosto de 1881, Lochfield, Escocia
- Murió
- 11 de marzo de 1955, Londres
- El hallazgo
- Septiembre de 1928, en una placa que se había contaminado sola
- Diez años parado
- No sabía purificarla. Lo resolvieron Florey y Chain en Oxford
- El Nobel
- 1945, compartido con Florey y Chain

Quién fue
Hijo de granjeros escoceses, séptimo de ocho hermanos. Trabajó de oficinista en Londres hasta que una herencia le permitió estudiar medicina, y acabó en el laboratorio del hospital St Mary's, donde pasó prácticamente toda su carrera. Sirvió como médico militar en la Primera Guerra Mundial y vio morir a muchísimos heridos por infección de heridas que en sí no eran mortales; los antisépticos que se usaban entonces mataban las defensas del propio herido más deprisa que a las bacterias. Eso le marcó el resto de su trabajo.
Era un investigador con una mesa notoriamente desordenada, y esa fama forma parte de la historia. En 1922 ya había descubierto la lisozima, una enzima con acción antibacteriana presente en las lágrimas y la saliva, que resultó demasiado débil para servir como medicamento.
Por qué se le recuerda
Por lo que encontró en septiembre de 1928 al volver de vacaciones. En una de las placas de cultivo de estafilococos que había dejado apiladas había crecido un moho, y alrededor del moho las bacterias habían desaparecido. Cualquiera habría tirado la placa. Él la miró, aisló el hongo —del género Penicillium— y comprobó que lo que segregaba mataba bacterias sin dañar las células animales.
Publicó el hallazgo en 1929 y no pasó nada. El problema era práctico: la sustancia era inestable y no había forma de producirla en cantidad ni de purificarla, y Fleming no era químico. La cosa se quedó ahí diez años.
La convirtieron en medicamento otros dos: Howard Florey y Ernst Chain, en Oxford, que a partir de 1939 resolvieron la purificación y demostraron que curaba infecciones mortales en ratones y luego en personas. La producción a escala industrial se hizo en Estados Unidos durante la guerra y llegó a tiempo para el desembarco de Normandía. El Nobel de 1945 se lo dieron a los tres. En su discurso de aceptación, Fleming ya advirtió de que usar dosis insuficientes acabaría creando bacterias resistentes.
Para seguir leyendo
Dónde aparece en la línea del tiempo
Vivió a la vez que
Fuentes: The Nobel Prize · Science Museum, Londres



