Cronoteca
Explorar
BuscarJugar

1221–1284 Rey de Castilla y León

Alfonso X el Sabio

Decidió que la ley, la historia y la ciencia se escribieran en castellano y no en latín. Como rey terminó en guerra con su propio hijo.

Nació
23 de noviembre de 1221, Toledo
Murió
4 de abril de 1284, Sevilla
Reinó
1252–1284
Su taller
Traductores judíos, musulmanes y cristianos trabajando por encargo suyo
Su decisión
Que la ley y la ciencia se escribieran en castellano
Retrato de Alfonso X el Sabio
Alfonso X el Sabio, en una miniatura de su época.Unknown author Unknown author · Dominio público

Quién fue

Heredó de su padre, Fernando III, un reino que acababa de duplicarse: Córdoba y Sevilla habían caído pocos años antes. Le tocó la parte menos vistosa, que era organizar aquello: repoblar, repartir tierras, fijar impuestos y pleitear con una nobleza que no quería perder privilegios. Se metió además en la carrera por la corona del Sacro Imperio, a la que tenía derecho por su madre, y se pasó dieciocho años y una fortuna en un empeño que no le dio nada.

Su reinado acabó mal. Muerto su hijo mayor, se abrió un conflicto de sucesión entre sus nietos y su segundo hijo, Sancho, que se sublevó y se hizo con el apoyo de casi todo el reino. Alfonso murió en Sevilla, desheredando a Sancho en un testamento que nadie cumplió.

Por qué se le recuerda

Por lo que salió de su escritorio. Reunió en torno a la corte a traductores judíos, musulmanes y cristianos y montó un taller que trabajaba por encargo y bajo su supervisión: él elegía los temas, revisaba y corregía. De ahí salieron las Siete Partidas, un código que ordena por escrito toda la vida civil y penal; la Estoria de España y la General Estoria; los libros de astronomía con las tablas alfonsíes, que se usaron en Europa durante tres siglos; libros de ajedrez, dados y tablas.

Y lo hizo casi todo en castellano. Hasta entonces la lengua de la ley, de la ciencia y de la historia era el latín; la lengua vulgar servía para hablar. Al elegir el castellano para los documentos de la cancillería y para las obras de la corte, le dio prestigio, lo fijó y lo convirtió en una lengua en la que se podía pensar. Doscientos años después, Nebrija escribiría su gramática sobre ese terreno.

La excepción son las Cantigas de Santa María, más de cuatrocientas composiciones que mandó escribir en galaico-portugués, que era entonces la lengua de la poesía lírica. También ahí siguió la costumbre de su tiempo: cada lengua para lo suyo.

Vivió a la vez que

Fuentes: Biblioteca Nacional de España · Real Academia de la Historia — Diccionario Biográfico
Wikidata: Q47595 · Revisado el 31/08/2026

Ver todos los personajes →

Verlo en el mapa de conexiones →