Guerras y conflictos
El atentado contra Heydrich en Praga
Dos paracaidistas checoslovacos atacan al hombre que había presidido la conferencia de Wannsee. La represalia arrasó dos aldeas enteras.
- Fecha
- 27 de mayo de 1942
- Objetivo
- Reinhard Heydrich, muerto el 4 de junio
- Represalia
- Destrucción de Lídice y Ležáky

Qué pasó
Reinhard Heydrich gobernaba el Protectorado de Bohemia y Moravia, dirigía la policía de seguridad del Reich y había presidido meses antes la conferencia de Wannsee, donde se coordinó el exterminio de los judíos europeos. Se movía por Praga en un descapotable y sin escolta, convencido de que el país estaba pacificado. La mañana del 27 de mayo de 1942, dos agentes checoslovacos entrenados en el Reino Unido, Jozef Gabčík y Jan Kubiš, lo esperaban en una curva cerrada donde el coche tenía que frenar.
La metralleta de Gabčík se encasquilló. Kubiš lanzó entonces una granada modificada que estalló contra el lateral del vehículo e incrustó fragmentos de metal y de tapicería en el cuerpo de Heydrich. La herida no parecía mortal, pero se infectó y murió una semana después. Los dos atacantes escaparon y se escondieron con otros paracaidistas en la cripta de una iglesia ortodoxa de Praga.
Por qué importa
El objetivo político era tan importante como el militar. El gobierno checoslovaco en el exilio en Londres necesitaba demostrar que su país resistía, porque de eso dependía que los aliados repudiaran el acuerdo de Múnich de 1938 y reconocieran las fronteras anteriores. El atentado consiguió justamente eso: el Reino Unido declaró nulo el acuerdo aquel mismo año y Francia hizo lo propio después.
El precio fue calculado por los alemanes para que nadie lo olvidara. El 10 de junio arrasaron la aldea de Lidice: fusilaron a todos sus hombres, deportaron a las mujeres a un campo de concentración, se llevaron a los niños y borraron el pueblo del mapa, incluidos los árboles y el trazado del arroyo. Días más tarde repitieron la operación en Ležáky. En total, las represalias se cobraron miles de vidas.
Qué vino después
Los paracaidistas fueron delatados por uno de sus compañeros a cambio de una recompensa. El 18 de junio, centenares de soldados rodearon la iglesia; los hombres resistieron durante horas en el coro y en la cripta mientras los bomberos intentaban ahogarlos inundándola con mangueras, y ninguno se entregó vivo. Los impactos de bala siguen visibles en el respiradero de la fachada, que es hoy un memorial.
El nombre de Lidice fue adoptado después de la guerra por pueblos y barrios de varios países como forma de impedir que desapareciera, y muchas niñas nacidas entonces recibieron ese nombre. De los niños deportados solo regresó un puñado, los que habían sido considerados aptos para su germanización y entregados a familias alemanas. El atentado sigue siendo el caso que se discute cuando se pregunta si una acción de resistencia justifica represalias previsibles sobre civiles.
Lugar: Praga, Protectorado de Bohemia y Moravia · Ver en OpenStreetMap
Mientras tanto, en el resto del mundo
Fuentes: Imperial War Museums · Operación Antropoide (Wikipedia)