Arte y cultura
Duchamp firma un urinario
Duchamp compra un urinario de fábrica, lo firma con un nombre falso y lo presenta como escultura, cambiando la pregunta de qué es arte.
- Fecha
- Abril de 1917
- Autor
- Marcel Duchamp
- Firma usada
- «R. Mutt»
- Pieza original
- Perdida; solo hay una foto
- Ojo
- La rechazaron pese a aceptarlo todo en teoría

Qué pasó
En abril de 1917, un urinario de porcelana estándar, tumbado sobre su espalda en vez de en posición vertical y firmado «R. Mutt», se presentó a la exposición sin jurado de la Sociedad de Artistas Independientes de Nueva York. La obra se atribuye a Marcel Duchamp, aunque la autoría se discute: en una carta de aquellos días a su hermana Suzanne, Duchamp escribió que la había enviado «una amiga» con seudónimo masculino, y algunos investigadores señalan a la baronesa Elsa von Freytag-Loringhoven. A pesar de que la sociedad se anunciaba como abierta a cualquier obra pagando una cuota, el comité organizador la rechazó y la escondió durante toda la muestra.
La pieza original se perdió poco después. Todo lo que se conoce de su aspecto viene de una fotografía que le hizo entonces Alfred Stieglitz; desde los años cincuenta se autorizaron réplicas, que son las que hoy se exponen en varios museos. En total se autorizaron quince, repartidas en varias tandas entre 1950 y 1964; la más conocida es una edición de ocho ejemplares que encargó la galería Schwarz de Milán ese último año, y hoy puede verse en museos como la Tate de Londres o el Centro Pompidou de París.
Por qué importa
Duchamp no fabricó el objeto ni lo modificó apenas: lo compró ya hecho en una tienda y lo llamó arte por su propia decisión de artista, un concepto al que dio el nombre de «readymade». Eso desplazaba la pregunta de qué hace que algo sea arte, de la habilidad manual del autor a la intención y el contexto en el que la obra se presenta.
La polémica sirvió a Duchamp para señalar la hipocresía de un sistema que decía aceptarlo todo pero seguía juzgando según sus propios gustos. La idea del readymade, más que el objeto en sí mismo, marcó buena parte del arte conceptual que vino después. En 2004, una encuesta entre quinientos artistas, comisarios y críticos británicos la eligió como la obra más influyente del arte moderno, por delante de «Las señoritas de Aviñón» de Picasso y del díptico de Marilyn de Warhol.
Lugar: Nueva York, Estados Unidos · Ver en OpenStreetMap
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Fuentes: Fuente (Duchamp) (Wikipedia) · Tate
