Guerras y conflictos
La Unión Soviética invade Manchuria
Un millón y medio de soldados soviéticos arrasan el ejército japonés de Manchuria en días. Sucedió entre las dos bombas atómicas, y pesó tanto como ellas.
- Fecha
- 9 de agosto de 1945
- Fuerzas soviéticas
- Más de un millón y medio de soldados
- Consecuencia
- División de Corea y refuerzo del comunismo chino

Qué pasó
Pasada la medianoche del 9 de agosto de 1945, unas horas antes de que cayera la bomba de Nagasaki, un millón y medio de soldados soviéticos entraron en Manchuria por tres frentes a la vez, a lo largo de miles de kilómetros de frontera. Una de las columnas cruzó con carros de combate la cordillera del Gran Khingan, que los planes japoneses daban por intransitable para vehículos pesados. Stalin había prometido en Yalta atacar tres meses después del final en Europa, y cumplió casi al día.
El ejército de Kwantung había sido la mejor fuerza del imperio japonés, pero llevaba dos años vaciándose: sus divisiones veteranas y su artillería habían ido saliendo hacia el Pacífico. Lo que quedaba se hundió en poco más de una semana. Las operaciones continuaron después del anuncio de rendición del 15 de agosto e incluyeron el sur de Sajalín y las islas Kuriles.
Por qué importa
Hasta ese momento, el gobierno japonés mantenía una esperanza concreta: usar a Moscú, con quien tenía un pacto de neutralidad, como mediador para negociar una rendición con condiciones. La invasión borró esa opción en una madrugada. Por eso parte de los historiadores sostiene que pesó tanto o más que las bombas atómicas en la decisión de capitular, y la discusión sigue abierta.
Fijó además el mapa de Asia oriental. Para evitar que los soviéticos ocuparan toda Corea, dos oficiales estadounidenses recibieron el encargo urgente de proponer una línea de división y eligieron el paralelo 38 en una madrugada, con un mapa a mano y sin especialistas en la región. Moscú aceptó. Aquella raya trazada con prisa es la frontera más militarizada del mundo ochenta años después.
Qué vino después
Cientos de miles de prisioneros japoneses fueron trasladados a campos de trabajo en Siberia y Asia central; muchos tardaron años en volver y decenas de miles murieron allí. Manchukuo, el Estado títere que Japón había montado en Manchuria, se disolvió, y su emperador, el último de la dinastía Qing, fue capturado por los soviéticos y entregado más tarde a China.
La retirada soviética dejó a los comunistas chinos con armamento japonés capturado y posiciones sólidas en el noreste, una ventaja que pesó en la guerra civil que ganaron cuatro años después. Y quedó un asunto sin cerrar: por las islas Kuriles ocupadas entonces, Rusia y Japón no han firmado nunca un tratado de paz.
Lugar: Manchuria · Ver en OpenStreetMap
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Mientras tanto, en el resto del mundo
Fuentes: The National WWII Museum · Batalla de Manchuria (Wikipedia)