c. 470–399 a.C. Filósofo
Sócrates
No escribió una línea y no cobró por enseñar. Preguntando en la plaza incomodó a media Atenas, y la ciudad lo condenó a beber cicuta.
- Nació
- c. 470 a.C., Atenas
- Murió
- 399 a.C., Atenas
- Escribió
- Nada. Todo lo sabemos por Platón, Jenofonte y Aristófanes
- El juicio
- 399 a.C., por impiedad y corromper a la juventud
- Su método
- Preguntar hasta que el otro se contradice

Quién fue
Hijo de un cantero y de una comadrona, ateniense de nacimiento y de vida entera. Combatió como hoplita en tres campañas de la guerra del Peloponeso y, según Platón, se portó bien en la retirada de Delión, que es el momento en que un ejército se rompe. El resto del tiempo lo pasó en el ágora, preguntando a quien se dejara: a políticos, a poetas, a artesanos, a los jóvenes de buena familia que le seguían por el gusto de verle desmontar a un notable en cinco preguntas.
No escribió nada. Todo lo que sabemos de él viene de otros: de los diálogos de Platón, que es su discípulo y le pone en la boca ideas que probablemente son suyas; de Jenofonte, más prosaico; y de Aristófanes, que lo sacó en una comedia colgado de una cesta y diciendo tonterías. Reconstruir al Sócrates real a partir de esos tres es el problema clásico de la filosofía antigua y no tiene solución limpia.
Por qué se le recuerda
Por el método. En vez de enseñar, preguntaba: pedía una definición, la aceptaba, y a base de casos concretos llevaba al otro a contradecirse. Lo llamó mayéutica, el oficio de su madre: no traía ideas, ayudaba a parirlas. El resultado casi siempre era que el interlocutor descubría que no sabía lo que creía saber, y esa incomodidad —no el resultado, la incomodidad— es su aportación duradera al pensamiento occidental.
En 399 a.C. fue juzgado por impiedad y por corromper a la juventud. El trasfondo era político: Atenas acababa de perder la guerra y de sufrir la dictadura de los Treinta Tiranos, y varios de los tiranos habían sido de su círculo. Le condenaron por poco margen. Pudo escapar —sus amigos lo tenían preparado— y se negó: sostuvo que quien ha vivido bajo unas leyes no puede desobedecerlas cuando le perjudican. Bebió la cicuta rodeado de sus discípulos.
Su muerte convirtió una biografía en un símbolo. No es el primer ciudadano al que ejecuta la democracia ateniense —ahí están los generales de las Arginusas, en un juicio en masa al que él mismo se opuso—, pero sí el caso al que se vuelve siempre, y desde entonces cada vez que se discute hasta dónde puede llegar una mayoría, aparece Sócrates., y desde entonces cada vez que se discute hasta dónde puede llegar una mayoría, aparece Sócrates.
Para seguir leyendo
Dónde aparece en la línea del tiempo
Vivió a la vez que
Fuentes: The British Museum — Colección · UNESCO — Acrópolis de Atenas
