Política y estados
El acuerdo de Schengen suprime las fronteras
Cinco países firman en un barco, en un pueblo de trescientos habitantes, el acuerdo que permitiría cruzar media Europa sin enseñar el pasaporte.
- Fecha
- 14 de junio de 1985
- Dónde
- En un barco, frente al pueblo de Schengen
- En vigor
- Desde 1995, diez años después

Qué pasó
El 14 de junio de 1985, cinco países firmaron a bordo de un barco fondeado en el Mosela, frente al pueblo luxemburgués de Schengen, un acuerdo para ir suprimiendo los controles en sus fronteras comunes. El lugar se eligió porque allí se tocan las fronteras de Luxemburgo, Francia y Alemania; el pueblo tenía unos pocos cientos de habitantes y ningún jefe de Gobierno acudió a la ceremonia, que despacharon secretarios de Estado.
El origen inmediato era muy poco solemne. El año anterior, los transportistas habían bloqueado los pasos fronterizos europeos hartos de esperar horas con el papeleo aduanero, y Francia y Alemania firmaron un acuerdo bilateral para aligerar sus controles. Los tres países del Benelux, que ya habían suprimido los suyos entre sí, pidieron sumarse. Como los otros socios comunitarios no querían, los cinco decidieron avanzar fuera del marco de la Comunidad Europea.
Por qué importa
Schengen es el precedente de una forma de integración que Europa ha repetido después: cuando no hay acuerdo entre todos, un grupo avanza por su cuenta y los demás se incorporan más tarde. Nacido como un tratado intergubernamental ajeno al derecho comunitario, acabó absorbido dentro de la Unión Europea por el tratado de Ámsterdam.
El acuerdo no consistía solo en quitar barreras. Cada control interno suprimido se compensó con algo: una base de datos policial compartida, una política común de visados, reglas sobre quién examina cada solicitud de asilo y un refuerzo de la frontera exterior. La libertad de circulación interior se pagó con más vigilancia coordinada y con un perímetro exterior mucho más duro, y esa es la parte del trato que rara vez se menciona.
Qué vino después
Tardó diez años en aplicarse, hasta 1995, porque antes había que montar el sistema de información compartido. Hoy el espacio cubre a más de cuatrocientos millones de personas, incluye países que no están en la Unión Europea, como Noruega, Suiza e Islandia, y ha ido creciendo por etapas: Croacia entró en 2023 y los controles terrestres con Bulgaria y Rumanía cayeron a comienzos de 2025.
La supresión de fronteras no es irreversible. Desde 2015, varios Estados han reintroducido controles interiores de forma temporal por motivos migratorios o de seguridad, y durante la pandemia se cerraron pasos que llevaban veinte años abiertos. Esas prórrogas sucesivas, renovadas una y otra vez, son el pulso permanente sobre si la excepción puede convertirse en norma.
Lugar: Schengen, Luxemburgo · Ver en OpenStreetMap
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Mientras tanto, en el resto del mundo
Fuentes: Unión Europea, sitio oficial · Acuerdo de Schengen (Wikipedia)