63 a.C.–14 Primer emperador de Roma
Augusto
Heredó el nombre de César con dieciocho años y acabó gobernando Roma cuarenta y cinco, sin llamarse nunca rey ni emperador.
- Nació
- 23 de septiembre de 63 a.C., Roma
- Murió
- 19 de agosto de 14, Nola, Italia
- Gobernó
- 45 años, de 31 a.C. a 14 d.C.
- Su título
- Princeps, «el primero». Nunca rey ni emperador en el sentido posterior
- En España
- Emerita Augusta (Mérida) y Caesaraugusta (Zaragoza) llevan su nombre

Quién fue
Cayo Octavio era un adolescente de salud frágil y familia provinciana cuando el testamento de Julio César, su tío abuelo, lo adoptó y lo convirtió en su heredero. Tenía dieciocho años. Los veteranos de César le siguieron por el nombre, y con ese capital se metió en la política romana, pactó con Marco Antonio y Lépido, participó en unas proscripciones que costaron la vida a centenares de senadores —Cicerón entre ellos— y terminó enfrentándose a su propio socio.
En 31 a.C. venció a Antonio y Cleopatra en Accio. Con Egipto anexionado y sin rival, tenía todo el poder y el precedente reciente de lo que le pasa a quien lo enseña: a su padre adoptivo lo habían apuñalado por menos. Su solución fue la más eficaz de la historia de Roma: devolver formalmente la república al Senado y quedarse con todo lo que importaba —el mando de las legiones, el control de las provincias con tropas y el dinero de Egipto— bajo cargos de apariencia tradicional. Aceptó el nombre de Augusto y se hizo llamar princeps, «el primero», nunca rey.
Por qué se le recuerda
Porque inventó un sistema que duró tres siglos. La paz augusta cerró un siglo de guerras civiles y abrió un periodo largo de estabilidad en el que el Mediterráneo entero funcionó como un solo espacio de comercio y de derecho. Presumía de haber encontrado una Roma de ladrillo y dejarla de mármol, y no era solo propaganda: el foro, los templos, los acueductos y la red de calzadas se rehicieron bajo su mando.
En Hispania fue donde terminó el trabajo militar. Las guerras cántabras, entre 29 y 19 a.C., sometieron el último rincón peninsular que quedaba fuera y cerraron doscientos años de conquista. De aquella etapa salen ciudades fundadas para veteranos como Emerita Augusta, hoy Mérida, y Caesaraugusta, hoy Zaragoza, que lleva su nombre pegado desde entonces.
Tuvo peor suerte con la sucesión: sus herederos se le fueron muriendo uno tras otro, y acabó dejándole el mundo a su hijastro Tiberio. En el año 9 d.C., la pérdida de tres legiones enteras en el bosque de Teutoburgo le hizo detener la expansión en el Rin, y ahí se quedó la frontera durante siglos.
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Dónde aparece en la línea del tiempo
Vivió a la vez que
Fuentes: The British Museum — Colección · UNESCO — Conjunto arqueológico de Mérida
