Cronoteca
Explorar
BuscarJugar

Música

Guido de Arezzo pone líneas y la música se puede leer

Un monje añade líneas horizontales a los neumas y una clave que dice qué nota es cada línea. A partir de ahí se puede cantar una melodía sin haberla oído nunca.

Cuándo
Hacia 1025
Quién
Guido de Arezzo, monje benedictino
Obra
Micrologus
También suyo
Los nombres ut, re, mi, fa, sol, la

Fecha aproximada: las fuentes dan un margen.

Guido de Arezzo pone líneas y la música se puede leer
Las líneas con su clave: a partir de aquí cada nota tiene una altura exacta.っ · CC BY 2.5

Qué pasó

Guido, monje en Arezzo, escribe hacia 1025 el Micrologus y sistematiza algo que ya se ensayaba: trazar líneas horizontales para que la posición vertical del neuma signifique una nota concreta, y marcar una de esas líneas con una letra que diga cuál es. Eso es la clave. Con cuatro líneas se podía escribir todo el canto llano.

Del mismo Guido viene el sistema de nombres de las notas. Tomó un himno a san Juan cuyos versos empezaban cada uno un grado más arriba —Ut queant laxis, Resonare fibris, Mira gestorum— y usó esas sílabas para enseñar a leer. Ut, re, mi, fa, sol, la. El ut se cambió por do siglos después.

Por qué importa

Porque separa la música de quien la sabe. Antes, aprender una pieza exigía a alguien que la cantara delante; después, basta con el papel. Guido presumía de que sus alumnos aprendían en un año lo que antes costaba diez.

Y porque hace posible todo lo demás. Cuatro voces independientes no se coordinan de oído. Sin líneas no hay Notre Dame, ni misas a cuatro, ni sinfonías: no hay manera de que ochenta personas toquen algo que ninguna se sabe de memoria.

El invento tampoco resolvió el ritmo. Las líneas dicen qué nota es, pero no cuánto dura, y para el canto llano eso bastaba porque el ritmo lo daba el texto latino. En cuanto haya varias voces moviéndose a velocidades distintas, hará falta un segundo invento, y ese tardará todavía tres siglos en llegar.

Lugar: Arezzo, Italia · Ver en OpenStreetMap

De dónde viene

  • Neumas900Los neumas decían si la voz subía o bajaba, pero no cuánto: solo servían para recordar. Las líneas convierten ese dibujo en una altura exacta, y con eso la partitura deja de ser una chuleta y pasa a ser un mensaje.

Para seguir leyendo

Fuentes: Biblioteca Apostólica Vaticana, manuscritos musicales · Encyclopaedia Britannica: Guido d'Arezzo
Wikidata: Q192193 · Revisado el 01/09/2026

Situarlo en la línea del tiempo de Historia de la música →